Detienen a dos vigilantes de seguridad por robar artículos de lujo mientras trabajaba
Fueron sorprendidos «in fraganti» mientras llenaban un maletero con objetos por valor de 23.000 euros.
MADRID
Agentes de la Policía Nacional han detenido a dos vigilantes de seguridad acusados de un delito de hurto por sustraer efectos como smatphones, routers o videoconsolas, todo por valor de 23.000 euros, mientras prestaban servicio en la empresa de paquetería en la que trabajaban.
Según ha informado la Jefatura Superior de Policía de Madrid, los arrestados, que trabajaban en Gefate, fueron sorprendidos 'in fraganti' cuando cargaban el maletero de un vehículo particular con productos por valor de 23.000 euros. Al conocer la ubicación de las cámaras y los sistemas de seguridad evitaban ser grabados. La investigación comenzó a raíz de una denuncia interpuesta en la Comisaría de Getafe. Representantes del departamento de seguridad de una empresa de paquetería comunicaban a los agentes la desaparición sistemática de existencias de material desde hace aproximadamente un año y medio.
Conocimiento de los sistemas de seguridad
La mayoría de los efectos sustraídos eran objetos de alta gama o última generación y estaban depositados en una nave. Tras diversas gestiones, los agentes descartaron la posible implicación de los empleados, centrando la investigación en torno a los vigilantes de seguridad de una empresa subcontratada. Estos, debido a su especialidad, tenían un perfecto conocimiento de la ubicación de cámaras y sistemas de seguridad por lo que tomaban todas las precauciones posibles para evitar ser grabados.
Los agentes establecieron un dispositivo y, a finales del mes de enero, observaron como uno de los vigilantes colocaba su vehículo frente a la puerta de la empresa. Media hora más tarde, el otro vigilante salió del recinto portando varios bultos que introdujo en el citado turismo. Dos horas más tarde repetirían la misma operación. En ese mismo instante ambos fueron detenidos y se les intervino el material electrónico que habían introducido en el coche, entre los que se encontraban 13 teléfonos móviles de alta gama y video consolas, valorados en 23.000 euros. La investigación ha sido llevada a cabo por el Grupo II de la Brigada de Policía Judicial de la Comisaría de Getafe, perteneciente a la Jefatura Superior de Policía de Madrid.
Fuente: http://www.abc.es/20120207/local-madrid/abci-vigilantes-seguridad-ladrones-201202071205.html
II Acuerdo Empleo y Negociación Colectiva
Primera sentencia condenatoria a una empresa de seguridad del taller de joyas robada
El Juzgado de Primera Instancia número 20 de Zaragoza ha condenado a una empresa de mantenimiento de sistemas de seguridad y central receptora de alarmas a indemnizar a la Joyería Luyjo de Madrid, cuyo taller fue robado, por su escasa efectividad, ha informado el Gremio de Joyeros, Plateros y Relojeros de Madrid.
El juez reprocha que sea "una empresa profesional de la seguridad y no advirtiera a la joyería acerca de la conveniencia de mejorar la línea" a fin da garantizar la comunicación con la central de alarmas y que no resulte su servicio inhábil o inservible para el fin que se contrató.
El Gremio muestra su satisfacción de que los tribunales españoles hayan iniciado el camino de interpretar como obligación fundamental de estas empresas de seguridad "el que se preste un servicio de mantenimiento preventivo y correctivo de forma que, si por dolo, negligencia, culpa o falta de diligencia se incumpliere con su obligación, se genere la correspondiente responsabilidad sobre los daños y perjuicios que pudiera tener la joyería".
La asesoría de seguridad del Gremio ha recordado que presta toda la asistencia para determinar dichas responsabilidades y apoyar cualquier legítima reclamación.
PREOCUPACIÓN GENERAL
Desde hace unos meses, el colectivo de joyeros de Madrid viene solicitado una mayor eficacia a las compañías de alarmas que vigilan sus establecimientos. El secretario general del Gremio, Armando Rodríguez, denunció hace unas semanas que el 95 por ciento en los avisos enviados a las centrales receptoras de alarma por parte de joyerías "en ninguna de ellos se ha avisado a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado".
Además, ha pedido que la legislación que obliga a mantener las medidas de seguridad se haga con criterios de eficacia, "que se presten los servicios y que se les sacan el máximo partido, cosa que no ocurre en la actualidad". Por eso, ha exigido la actualización de la normativa de Seguridad Privada, cuyo reglamento considera "antiguo".
"Las tecnologías han evolucionado mucho en los últimos años y se puede hacer una adaptación tratando de optimizar que las cámaras, los materiales y los recursos de seguridad sean mucho más eficaces. Hay que organizarlo normativamente para establecer quien tiene que cumplir y con qué certificaciones. Eso tiene que tratar la Ley de Seguridad Privada y nos han manifestado la posibilidad de abordarla en un futuro próximo", manifestó a Rodríguez", argumentó.
El Gobierno expedienta a la Tesorería por intrusismo en el servicio de seguridad
El intrusismo en el sector de la seguridad privada genera importantes pérdidas desde hace años, pero ahora con la crisis se está acrecentando y no solo se detectan casos en empresas privadas, sino que las irregularidades alcanzan ya a organismos públicos de la provincia. Es el caso de la Tesorería de la Seguridad Social, que ha sido expedientada por la Subdelegación del Gobierno por una infracción muy grave al tener servicios de seguridad ilegales en las oficinas de la calle Mayor de Alicante, donde la Policía Nacional ha constatado que utiliza personal no habilitado para realizar trabajos propios de un vigilante de seguridad.
El expediente se abrió a finales de diciembre tras la denuncia presentada tres meses antes por el sindicato USO en la Subdelegación del Gobierno. La Policía Nacional realizó un informe que confirmaba el intrusismo denunciado por la Unión Sindical Obrera y por ello la Subdelegación promovió un expediente por infracción muy grave a la Tesorería. A la empresa denunciada también se le ha expedientado y se enfrenta a una sanción mínima de 30.000 euros.
El responsable de la Federación de Trabajadores de Seguridad Privada de USO-CV en Alicante, José Carreño, señaló a este diario que reclamará a la Subdelegación que imponga una sanción económica a la Tesorería por permitir este claro caso de intrusismo.
Las oficinas del Centro de Atención e Información de la Seguridad Social (CAISS) incluyen servicios de la Tesorería y del INSS. Sin embargo, mientras que el Instituto de la Seguridad Social cuenta en dicho inmueble de la calle Mayor con vigilantes de seguridad autorizados, el sindicato USO denunció que la Tesorería incumple la normativa de servicios de seguridad privada porque dispone de trabajadores de una empresa de servicios que no están habilitados para realizar funciones de vigilancia de seguridad.
Videovigilancia
Dicho personal se encuentra en el mostrador de acceso a las oficinas controlando las cámaras de videovigilancia y además realizan "rondas por el edificio, manejan y controlan los sistemas de seguridad del edificio, desconectan la alarma cuando abren por la mañana y controlan el acceso de las personas que van a la Tesorería", según el responsable de USO. Lo incomprensible, añadió el representante sindical, es que en el mismo edificio el INSS sí tenga personal autorizado para trabajar como vigilante de seguridad.
La denuncia por las irregularidades detectadas en la Tesorería es una de las 14 interpuestas durante 2011 por el Grupo de Seguridad Privada del Cuerpo Nacional de Policía. Empresas de Orihuela, Torrevieja, Dénia, Alicante, Novelda, Polop y Pego fueron denunciadas por casos graves de intrusismo. Buena parte de estos casos de intrusismo se detectan en urbanizaciones que contratan a empresas sin personal cualificado para prevenir robos en sus casas.
En la provincia puede haber actualmente unas 400 personas que están prestando servicios propios de vigilancia sin estar habilitados para ello tanto en empresas privadas como en organismos oficiales, según asegura el responsable del sector en USO. Aproximadamente hay unos 3.000 vigilantes de seguridad acreditados en la provincia, de los que el 20% puede estar en el paro, asegura Carreño. El representante sindical indicó que la crisis está haciendo estragos en el sector y están notando que empresas que "antes tenían 30 vigilantes habilitados ahora tienen 5 y el resto de plazas las cubren con personal no cualificado".
El representante sindical lamentó la falta de personal en el Grupo de Seguridad Privada de la Policía para hacer frente a tantos casos de intrusismo en el sector. Según Carreño, las empresas pueden ahorrarse entre 300 y 500 euros por cada vigilante no acreditado que contratan.
El INSS también registra deficiencias
El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) de Alicante no ha sido expedientado aún pero sí ha sido advertido por la Subdelegación para que subsane las deficiencias detectadas en la contratación del servicio de vigilancia que presta servicio desde hace un año en sus dependencias de la calle Churruca. Esta irregularidad fue denunciada por el Sindicato Independiente porque la empresa encargada de la seguridad en el INSS solo está autorizada para llevar vigilantes pero no para contratar las conexiones a una central de alarmas. La Subdelegación del Gobierno dio cinco días al INSS para que subsanara las deficiencias, pero inicialmente no hizo caso. P. C.
Fuente: http://www.diarioinformacion.com/alicante/2012/02/05/gobierno-expedienta-tesoreria-intrusismo-servicio-seguridad/1219879.html
Los vigilantes de Seguridad se enfrentan al fenómeno de los "desalarmadores"
que operan en centros comerciales

El último caso conocido ocurrió el pasado jueves 12 de enero y fue protagonizado por dos menores de 16 y 17 años. La avaricia les rompió sus deseos y fueron detenidas después de que un vigilante de seguridad les sorprendiera con un conjunto de prendas valoradas en 780 euros. Según las fuentes, las continuas entradas y salidas de las chicas de una misma tienda llamaron la atención de uno de los vigilantes. Tras comprobar que siempre lo hacían con el mismo número de bolsas de otras tiendas, el seguimiento fructificó cuando comprobaron que una de las veces procedían a abandonar el local con una prenda, concretamente una bufanda, que todavía conservaba la etiqueta sin haber pasado por caja. Había más prendas en las bolsas y en la mochila de una de las jóvenes. Muchas etiquetadas y ni un solo resguardo de compra. A continuación, el vigilante encontró un «desalarmador» que las delataba. Tras localizar las tiendas afectadas, la seguridad del centro comercial puso a las chicas a disposición de la Policía Nacional.
Otro caso parecido ocurrió el pasado 2 de enero, en plena campaña navideña. Otra vez la seguridad del recinto localizó a dos mujeres de 20 años que finalmente fueron detenidas por la Policía Local de Málaga. Sobre las 20.00 horas de la tarde, un vigilante de seguridad avisó de que dos mujeres habían sido sorprendidas mientras le quitaban la alarma a varias prendas. En aquella ocasión, y sin contar otras etiquetas localizadas sin las respectivas prendas, el valor de la ropa ascendía a un total de 731,80 euros. El "modus operandi" era el mismo. Como en el caso anterior, a las chicas se les intervino un imán de color plateado de forma cilíndrica con el que presuntamente consiguieron quitar las alarmas a zapatillas de deporte, chándales o sudaderas.
Pruebas para la obtención de la habilitación como instructor de tiro

