Prosegur: la altura frena la velocidad de subida
Las previsiones de Prosegur son muy favorables, pero su cotización muestra cierta resistencia a proseguir la escalada en los niveles actuales. Desde que, a finales de julio, presentó los resultados semestrales, su cotización se mantiene prácticamente plana. Entre enero y junio el grupo de seguridad obtuvo un beneficio neto de 69 millones de euros, con un incremento del 7% respecto a un año antes.
La facturación del periodo se cifró en 1.228 millones, con incremento del 19,8%, mientras que rebajó respecto al año anterior la deuda neta bancaria en 2 millones de euros.
Esta noticia impulsó la cotización más de un 8%, ya que pasó de 38,69 euros a superar la barrera de los 41,50, pero pasan las semanas y se mantiene en esta zona sin lograr consolidarse por encima de los 43,41 euros, que estableció el pasado 13 de septiembre, que es su máximo histórico. Y es que el valor ha superado los precios objetivo que habían establecido en el entorno de los 42 euros varios analistas y ello hace reflexionar a los inversores, máxime tras recordar que su precio actual duplica prácticamente el del cierre de 2008 (22,26 euros). A pesar de que la mayoría de los analistas estima que los negocios del grupo seguirán viento en popa y que, al menos, en los dos próximos años, el beneficio por acción seguirá creciente, han rebajado sus recomendaciones desde comprar a mantener o a neutral.